Acabo de volver hace practicamente nada de viaje, una semana fuera en la que he estado de gira por tierras aragonesas y catalanas para visitar la Expo de Zaragoza e ir a la FantasyMereth de verano que esta vez ha sido en Pontons, en la zona del Penedés.
Pasé tres días en la Expo acompañado de tres arquitectas y un ingeniero (dios nos crea…) y no faltaron las risas y el cansancio. Lo primero es normal, uno está de vacaciones, de viaje, con amigos… y si encima descubres que tu pijama brilla en la oscuridad, entonces ya es un descojone total. Lo segundo se debe a pasar todo el día practicamente de pie, al sol y haciendo colas de hasta dos horas y media, y es que la Expo no es para ver pabellones, no señor, es para hacer colas. Hay parques temáticos dedicados al cine, a los Lego, a la tecnología… y luego está la Expo, que está dedicado a las colas. Uno no sabe lo que es hacer cola hasta que se pasa dos horas y media en el pabellón de España al sol.
La verdad es que la Expo me decepcionó bastante, era todo igual. Entrabas en un pabellón y tenían un par de posters y ale… date por contento. Vale, cierto es que puedes conocer un poco más de esos paises, pero al ser la temática de la Expo el agua, los posters te decían los rios del país en cuestión, te mostraban la foto de alguna presa y ale… Luego estaban los pabellones mercadillo, pabellones en su mayoría orientales que lo único que hacían eran vender collares, pendientes y llaveros. Luego estaba en último lugar el último de los pabellones típicos, el pabellón tecnológico en el que no podía faltar proyecciones de agua en el suelo que se movía al andar sobre ella (la primera vez molaba, pero después de la treintena ya cansa) o las cortinas de agua. La verdad es que todo un poco aburrido…
Vale, no he visto todos los pabellones, pero es que la cola de 2 horas de Alemania tiraba para atrás, igual que la de Japón, la de Egipto, Italia, Francia o Mónaco. Aun así había pabellones que merecían la pena, como el de Marruecos, el de Aragón o incluso el de Correos. La pena fue el de España y el acuario…
El pabellón de España, después de 2 horas y media de cola te hacian hacer otros 15 minutos para entrar en un mini-Imax en el que te ponían una proyección donde salían dinosaurios caleidoscópicos y cosas así… después pasabas a una serie de salas con proyecciones, bloques de hielo para tocar, máquinas que mostraban temas físicos varios… vamos, el cosmocaixa que más de uno ya conocemos (por algo patrocinaba La Caixa el pabellón). Luego al final había una parte muy chula… unos expositores donde tocabas la pantalla y salían no se que cosas mientras estabas en una piscina de bolas… pero vaya, estaba cerrado desde el primer día, no te lo avisaban y no te daban ninguna explicación. Además, no te dejaban hacer fotos… no vaya a ser que el bloque de hielo se vuelva loco con el flash y se coma a un niño.
El acuario era precisamente lo que anunciaban, el mayor acuario de agua dulce de Europa, el segundo lo tiene alguno en su casa seguramente, porque es el primer acuario fluvial del que oigo hablar. Si es el de Europa y no el del Mundo supongo que será porque algún Japonés tiene un acuario mayor en casa. El caso es que había peces y más peces, de esos que tienen todas las tiendas de animales. Luego también un par de cocodrilos y caimanes… pirañas no vi, no se si es porque se comieron todas entre ellas, porque se comieron a algún niño y las castigaron o porque iba dormido por donde estaban. También estaba ese curioso lagarto que sale en imagenes de National Geographic y que corre sobre el agua, pero lo tenían en un terrario sin agua… ya les vale, así parecía una lagartija normal de las que tengo en casa. Perdonar que no diga los nombres de las especies y eso, pero según nos contaron no han puesto aun los carteles informativos de que hay detrás de cada cristal, pero a cambio te vendían una guía por cuatro euros donde salía todo muy bien explicado… obviamente prefiero aventurarme y ponerle nombres a cada animal yo mismo, que es más divertido y barato. Por supuesto, tampoco se podían hacer fotos… no vaya a ser que algún pez se mosquee y luego te pida derechos de imagen, eso sí, a la entrada te hacian una foto con tu grupo de amigos con un acuario de fondo y te la vendían a la salida por 7 euros, pero debía ser una cámara especial que no asusta a los peces o algo.
En fin… tras la Expo acabamos en la Fantasymereth de verano, que ha sido en Pontons, en una casa de colonias que teniamos para nosotros solos y que estaba en un precioso valle. Lo mejor sin duda fue la piscina, donde pasamos una gran porción del tiempo en el que no estabamos con la clásica gymkana o el rol en vivo, que por primera vez no estaba ambientado en El Señor de los Anillos, sino en un relato de terror de la época victoriana en el que me tocó interpretar a Sir Landham, un noble arruinado que buscaba desesperadamente el encontrar fuentes de dinero y que acabó en una matanza histórica (es lo que tiene un poseido de por medio y hacer muchas enemistades a base de extorsionarles…). Pero como siempre lo mejor ha sido la compañía, inmejorable, de esos días… y es que uno se siente muy agusto entre su segunda familia.