Archivo de Septiembre 2007

La Noche en Blanco

27 Septiembre 2007

El pasado sabado 22 de septiembre fue la Noche en Blanco, una noche en la que se pueden encontrar cosas muy raras en Madrid. Concretamente hay diferentes actuaciones, exposiciones y actividades artísticas desde las 9 de la noche hasta las 7 de la mañana, incluyendo entrada gratuita a los museos (que obviamente no están abiertos nunca por las noches, así que a lo de ser gratis se suma esto).

 Las peculiaridades de esta noche comienzan pudiendo andar por en medio de la Castellana… si, esa arteria que recorre Madrid de Norte a Sur (o de Sur a Norte) y que suele ser, junto a la M30, el mejor sitio para vivir un atasco. Mientras nos acercábamos a Colón pudimos ver como, aun con la calle cortada y la gente caminando por donde siempre hay coches en sus seis carriles (más los laterales), esta gente seguía el curso de estos carriles, es decir, la gente iba caminando por su mitad derecha de la calle, sin pasar la linea continua (desde luego, dependemos mucho del coche). En Colón, luces azuladas para un espectaculo con unos instrumentos rarísimos de cuerda eléctrica y clarinetes…

 El caso es que medio Madrid estaba llenando las calles del centro de la capital en mitad de una noche con algo de lluvia, sin coches y mucha cosa rara con luces por la calle… como el edificio de telefónica en la Gran Vía con todas sus luces encendidas en las ventanas, pero en un tono azul, u otro edificio iluminado de la misma manera pero variando los colores de las ventanas, que voluntarios iban cambiando a su antojo.

Pudimos entrar en un jardín con sonidos de parque de atracciones y subir a la azotea del Círculo de Bellas Artes (con una considerable cola que había en las escaleras a lo largo de varios pisos) con unas vistas del Madrid nocturno y los focos que llamaban a las zonas de esa Noche en Blanco.

No se la cantidad de cosas que había… ya que a tener todos los museos abiertos, todo tipo de cosas montadas en cada esquina o cada calle, lugares abiertos u opciones artísticas donde chicas en Cibeles se hacían una foto y chicos en Neptuno otra, para al final encontrar a su “pareja de foto” y brindar a mitad de camino donde se encontraban una alfombra rosa y otra azul… eso con Gallardón por ahi curioseando y rodeado de cámaras.

 Creo que aunque no llegué a ver de lejos ni la décima parte de lo que había (a las 3 de la madrugada encontramos un escenario con una pantalla gigante y el Singstar en mitar de la calle), si que ví lo más raro que he observado en mi vida: un patio lleno de gente lanzandose ropa, y no poca precisamente, sino montañas de ropa que la gente se tiraba en una batalla o con la que se disfrazaba de forma absurda… todo ello con música electrónica de un DJ de fondo y una pantalla gigante con mensajes sobre Europa, mientras en el patio de al lado, una versión de cine al aire libre, proyectaba imágenes bastante extrañas (no ví casi nada, así que no se de que iba la cosa). Siendo las altas horas de la madrugada que eran, no sabía si ya me había dormido y tenía un sueño extraño, o si eso podía estar pasando de verdad.

 En fin, todo un éxito y una noche muy curiosa que recomiendo a cualquiera si se repite, que supongo que si. No todos los días uno puede andar por mitad de las calles de la Madrid nocturna pudiendo conocer edificios y viendo cosas así de originales.

PD: También hay que mencionar que esto ha servido de excusa para que me conozcan por fin las compañeras de arquitectura de Kika (al menos algunas) y comprueben que no soy un producto de su imaginación… y ya de paso que las conozca yo, que ya era hora despues de estar tanto tiempo oyendo hablar de ellas.

Situaciones insólitas tras el pupitre

26 Septiembre 2007

Cuando uno llega a la universidad se encuentra de lleno con esa seriedad que se respira en el ambiente, esa ausencia de ruido y risas que quedan fuera de la clase cuando entra el profesor… pero de vez en cuando no es así y se pueden ver situaciones increibles como las que he visto estos dos últimos días de clase.

 Un martes de clase (el 25 de septiembre para ser exactos), al comenzar la clase de Ingeniería de Software, dos chicas que rondarían los 17 años arriba o abajo, fatalmente vestidas y que llamaremos a partir de ahora “las chonis”, se levantaron de el final de la clase y andaron en silencio hasta salir por la puerta abierta al lado de la pizarra. La reacción de la profesora fue, obviamente, la misma que la de todos nosotros: el pensar que esas dos chicas se habían equivocado (quizás podrían ser de primero) y así lo hizo saber la profesora en voz alta. Tan pronto como terminó de decirlo apareció una de ellas, la alta y morena (la otra era baja y rubia e iba arrastrada por la otra de la mano), preguntando por esa clase… a lo que la profesora respondió que se trataba de Ingeniería del Software I de cuarto. La respuesta no se hizo esperar: “ah, pues nosotras somos de primero… de primero de la E.S.O.” (carcajada general pero sin apartar la mirada de la situación). La profesora comenzó a preguntar por la posible existencia de cámaras ocultas en el aula, pero la chica siguió con su intención de hacer esa clase única, repitiendo que ella era de primero, que qué era eso… obteniendo la misma respuesta sobre la asignatura y curso de la profesora. Entonces surgió la pregunta del millón “¿Pero qué es esto, la universidad?”, y ante la afirmación le exclamó a su amiga que era la universidad, repitiendo una vez antes de irse, que ella era de primero, pero de primero de la E.S.O.

Creía yo hoy que eso ya formaba parte del pasado y de las anécdotas de mi fase como estudiante… pero no, ya que para sorpresa de todos, las mismas chicas entraban y salían de clase hoy, un día después, con la música del móvil a todo volumen y paseandose por las clases y el pasillo como si estuviesen eligiendo la nueva víctima. Al llegar el profesor de Redes las dos chicas abandonaron el aula, pero para nuestro entretenimiento volvieron unos segundos después diciendo que ellas querían aprender “Güindous” (o así sonó), entrando y sentándose en primera fila. El profesor, en un pulso de paciencia, no les impidió el hacerlo y les rogó que escuchasen en silencio… o que se fusen a “la puta calle” (me descubro ante el profesor de redes por mandar a la porra el formalismo en esta situación y actuar directamente sin cortarse), repitiendo de nuevo que estuviesen calladas, hablasen solo para preguntar, o se fuesen a la puta calle… a lo cual la respuesta de “las chonis” (seguía hablando sólo la morena) que no iban a preguntar nada… pero que si iban a hablar, momento en el que fueron invitadas a irse de la clase, cosa que hicieron.

 Ahora me pregunto si me las encontraré próximamente en otra clase… y también cuanto costará el alquilar tres videocámaras panorámicas y un par de pértigas para capturar el sonido. También me pregunto donde se creían esos dos seres que entraban al meterse en un edificio llamado “Escuela Politécnica Superior” en medio del campus, quizás creían que era el conservatorio de música, una pescadería o el autobús Burgos-Lepe.

Mundos de fantasía

8 Septiembre 2007

He de confesarlo, salvo un par de partidas en rol en vivo y otro par de rol “de mesa” no he jugado mucho a estos juegos, pero la verdad es que me gusta porque terminan siendo muy divertidas y completamente absurdas. Ahora he empezado a jugar una partida a Anima: Beyond Fantasy con un par de amigos, y no podía estar pasándolo mejor, ya que constántemente ocurren cosas divertidas o las producimos nosotros mismos (y el master ya no sabe que hacer con nosotros). Mi personaje, Faust, es un paladín oscuro de considerable fuerza, y que se ve metido en todo tipo de problemas debido principalmente a la forma de actuar de su compañero de viaje, un mentalista que tiene la mala costumbre de robar en todos los sitios a los que va, además de llamar mucho la atención, por lo que normalmente hay que ir dejando un rastro de sangre tras nosotros para salir de estos lios (menos mal que Faust no es nada torpe a la hora de luchar)… las situaciones cómicas no podrían ser más, ya que a nuestra buena, o mala suerte, se une que mientras Faust es orgulloso y callado, su compañero es más bien ruidoso. Habrá que ver como continúa todo esto, de momento Faust y el “conde” que le acompaña se llevan bien, aunque empezaron con mal pie, pero de continuar esto así, no se si esto durará mucho más, ya que aunque Faust es un guerrero fuerte y orgulloso, también pertenece a una buena familia ya olvidada y su honor no puede permitirle el seguir en compañía de un ladrón que roba a gente inocente.

Mirando hacia delante

8 Septiembre 2007

Ayer supongo que rompí definitivamente con mi pasado, no pude evitar al meterme en la cama (a las 5 de la madrugada pasadas) el recordar momentos que ocurrieron hace ya unos cinco años. Me encontré con alguien a quien debía odiar con toda mi alma y fui capaz de ignorar ese sentimiento y a mi lado tenía a una persona que en aquel entonces deseaba que pudiese estar a mi lado y no lo estaba, pero eso ya no es así.

Supongo que finalmente he crecido y he dejado a mi yo pasado atrás. Aun así, no pude evitar el fijar la mirada en lugares significativos para mi hace años mientras volvía a casa, y el recordar mentalmente escenas que ya había olvidado, como si hubiese viajado atrás en el tiempo y estuviese recorriendo esos lugares de nuevo con aquellos sentimientos.

Adios Cloud, adios Jose.

No todo lo malo es malo

1 Septiembre 2007

Me vais a permitir una salida de temas interesantes a algo más personal y profundo.

Hace unos días hablaba con una buena amiga sobre temas del pasado, no sólo del nuestro en común, sino tanto del suyo o el mio por separado, o incluso se podría extrapolar a cualquiera. Le comentaba como no todas las cosas malas que nos pasan son malas, que no siempre hay que desear que algún hecho por malo que fuese no llegase a ocurrir.

Yo soy quien soy por una inmensidad de hechos que han ocurrido a lo largo de incontables años, y todo lo malo que ha podido ocurrirme y cada herida que he producido o me han producido me hacen ser quien soy, tener la vida que tengo y conocer a quien conozco… y no puedo quejarme de esta vida, que quizás no podría tener ni habría descubierto si cambiase todo mi pasado para evitar los malos momentos.

 Cuando doy marcha atrás a mi vida, paso a paso, y reflexiono como he conseguido el trabajo que tanto me gusta, como he conocido a la persona más maravillosa que conozco, como he conocido a mis mejores amigos… no puedo evitar darme cuenta que hay un par de pequeños detalles años atrás que condicionan todo eso, y que si un día no hubiese hecho algo en concreto (que tengo bien identificado) me habría perdido todo esto, y puede que mi vida no fuese mal, pero teniendo en cuenta lo contento que estoy con ella, creo que sería bastante improbable. No puedo evitar pensar en que quizás si exista un destino que controle nuestras vidas, un destino al que siempre intenté evitar y que me ha llevado hasta aquí.

Da igual lo increibles que parezcan esas historias de ficción donde un pequeño hecho produce inmensos cambios en cadenas, la realidad lo supera a diari